Las pirámides de Giza o el monumento de Stonehenge no son solo hitos arquitectónicos, son observatorios astronómicos masivos. La arqueoastronomía estudia cómo las civilizaciones antiguas utilizaban el arte y la construcción para alinearse con los astros, solsticios y equinoccios.
Esta disciplina nos demuestra que el arte antiguo era una extensión de la astronomía. Cada piedra colocada tenía un propósito científico: predecir cosechas, entender los ciclos lunares y conectar lo humano con el cosmos. En www.interesARTE.tv, analizamos estos monumentos como las primeras grandes obras donde la ciencia del universo se esculpió en piedra.
Arqueoastronomía: Cuando la arquitectura mira al cielo


