Durante siglos, limpiar una obra de arte era un proceso de alto riesgo que dependía de disolventes químicos agresivos. Hoy, la física cuántica ha entrado en los museos. Gracias a la técnica de la ablación láser, los restauradores pueden eliminar capas de suciedad de micras de espesor sin tocar siquiera la pintura original.

Fotónica y Pinceles: Cómo el láser salva las obras maestras
Este «bisturí de luz» es capaz de distinguir entre la costra de carbón acumulada por el tiempo y el pigmento aplicado por el artista hace 500 años. Es un baile de precisión donde la energía de los fotones se ajusta con exactitud científica para no dañar el patrimonio.
En interesARTE.tv, celebramos cómo la tecnología no solo crea arte nuevo, sino que se convierte en la guardiana del pasado, permitiendo que las obras respiren de nuevo gracias a la luz.
